La Comisión Marítima Federal de los Estados Unidos (FMC, por sus siglas en inglés) manifestó hoy su profunda preocupación y estrecho monitoreo ante el incremento atípico de inspecciones y detenciones de buques de bandera panameña en puertos de la República Popular China. Según el organismo, estas acciones podrían comprometer la estabilidad y confiabilidad de las cadenas de suministro que abastecen el comercio estadounidense.
La Comisionada de la FMC, Laura DiBella, señaló que las autoridades chinas han intensificado los protocolos de control del Estado rector del puerto bajo directrices informales que exceden los estándares históricos.
Reportes de la industria indican que cerca de 70 buques con registro de Panamá han sido objeto de estas medidas desde inicios de marzo de 2026, lo que representa un volumen sin precedentes.
Tras la salida de la operadora asiática, el gobierno panameño designó a APM Terminals y Terminal Investment Limited (TIL) vinculadas a Maersk y MSC, respectivamente, como operadores interinos por un periodo de 18 meses para los terminales de Balboa (Pacífico) y Cristóbal (Atlántico)
La situación ha provocado una serie de reacciones en cadena en el ámbito internacional:
Arbitraje Multimillonario: El 24 de marzo de 2026, CK Hutchison formalizó una solicitud de compensación ante instancias internacionales por más de US$2.000 millones, alegando la expropiación ilegal de sus activos.
Presión Regulatoria: El Ministerio de Transporte de China convocó a reuniones de alto nivel en Beijing a representantes de Maersk y MSC, en lo que analistas interpretan como una medida de presión hacia las navieras que asumieron el control de los puertos.
Reconfiguración Logística: La naviera estatal china Cosco ya ha suspendido sus servicios en el terminal de Balboa, desviando su carga hacia otros puertos de la región.
Dado que el registro de naves de Panamá es el más grande del mundo y transporta una proporción crítica de la carga contenerizada hacia puertos estadounidenses, la FMC advierte que estas detenciones en China introducen una fricción operativa peligrosa.
El organismo subrayó su facultad para investigar si las prácticas de gobiernos extranjeros crean condiciones desfavorables para el comercio marítimo de los Estados Unidos.