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Mapa logístico de América Latina con rutas marítimas, centros de distribución y comercio regional
Logística

Maersk ve a Latinoamérica entre nearshoring, resiliencia y nuevas rutas de crecimiento

3 min de lectura

Maersk publicó su actualización de mercado para América Latina de septiembre de 2026 con una lectura que cruza varios temas clave para la región: nearshoring, resiliencia de cadenas, conectividad multimodal y cambios en la forma en que empresas están reorganizando su abastecimiento.

La fuente fue publicada el 1 de septiembre y se usa aquí dentro de una ventana extendida de 48 horas por su relevancia directa para Latinoamérica y el Caribe. Para Nación Logística, el valor está en que conecta el debate global sobre comercio exterior con decisiones prácticas para México, Panamá, Ecuador, Centroamérica y mercados del Caribe.

La región se reposiciona en la cadena global

Maersk destaca que las empresas siguen buscando cadenas más resilientes y cercanas a los mercados de consumo. Esa tendencia sostiene el interés por el nearshoring, especialmente en México, pero también abre oportunidades para otros países que puedan ofrecer estabilidad, conectividad, zonas industriales, procesos aduaneros ágiles y servicios logísticos integrados.

El nearshoring no es solo mover una fábrica. Implica rediseñar inventarios, transporte terrestre, puertos, almacenes, proveedores, tecnología y visibilidad de carga. Los países que quieran capturar esa inversión necesitan infraestructura física, pero también procesos confiables para comercio exterior.

Conectividad y resiliencia pesan más

La actualización regional apunta a una logística donde la flexibilidad gana importancia. Las empresas ya no miran solo el costo más bajo por contenedor. Evalúan riesgo, tiempos de tránsito, alternativas multimodales, disponibilidad de equipos y capacidad de responder cuando una ruta se congestiona o una regulación cambia.

Para Panamá, Ecuador y otros nodos regionales, la conectividad marítima, terrestre y aérea sigue siendo un factor diferencial. En Centroamérica y el Caribe, donde muchas operaciones dependen de transbordos, feeder services y ventanas portuarias ajustadas, la resiliencia exige más coordinación entre navieras, terminales, aduanas y operadores terrestres.

Oportunidad para República Dominicana

República Dominicana tiene una posición relevante en este mapa por su combinación de puertos, aeropuertos, zonas francas y cercanía a mercados clave. Pero la competencia regional no se gana solo con ubicación. Se gana con velocidad aduanera, disponibilidad de espacio logístico, talento operativo, digitalización y capacidad para ofrecer trazabilidad.

La lectura de Maersk refuerza una idea central: Latinoamérica no debe verse solo como origen o destino de carga, sino como plataforma para rediseñar cadenas. Los operadores que puedan ofrecer soluciones integradas, datos confiables y capacidad de reacción tendrán ventaja.

El próximo ciclo logístico de la región dependerá de infraestructura, pero también de confianza. Y en comercio internacional, la confianza se construye con cumplimiento, visibilidad y entregas consistentes.

Fuente: Maersk – Latin America Market Update September 2026.