La carga aérea está entrando en una etapa donde tener aviones no basta: hay que saber dónde ponerlos. Con demanda desigual, menor crecimiento del ecommerce en algunos corredores y escasez de cargueros disponibles, las aerolíneas están moviendo capacidad entre regiones para proteger tarifas, frecuencia y servicio.
The Loadstar reportó que las últimas cifras de WorldACD muestran un mercado de cargueros más fluido, con aviones reasignados entre rutas según cambia la demanda. La desaceleración del ecommerce hacia Europa habría impulsado una redistribución rápida de capacidad desde Asia Pacífico-Europa hacia sectores transpacíficos.
Capacidad estable, decisiones más finas
El punto interesante es que no se trata de una gran expansión global. La capacidad aérea total se ha mantenido notablemente estable, moviéndose dentro de un rango de apenas más o menos 1% semana a semana desde finales de junio. En la semana 36, la capacidad mundial bajó 1%, con Asia Pacífico y Norteamérica también cayendo 1%, mientras Centro y Sudamérica retrocedieron 3%.
Esa estabilidad obliga a administrar mejor lo existente. Si no hay suficientes aviones nuevos, cada carguero debe producir más valor. Las aerolíneas buscan mercados donde la demanda sostenga frecuencia, ocupación y rentabilidad, mientras los aeropuertos compiten para atraer capacidad que ya no se asigna por inercia.
Redes que se redibujan
ANA Group ofrece un ejemplo claro. La compañía prepara la integración de ANA Cargo, Nippon Cargo Airlines y NCA Japan en una sola aerolínea de carga el próximo año. Antes de esa integración, ya está ajustando su red. Para la temporada de invierno, rutas separadas de NCA desde Narita a Dallas y Nueva York serán reestructuradas en una operación combinada Narita-Dallas-Nueva York, mientras aumentarán frecuencias en Narita-Singapur-Bangkok.
El grupo también quiere dejar espacio para vuelos chárter y operaciones adicionales según la demanda. Esa flexibilidad será clave cuando la nueva operación se consolide, combinando cargueros dedicados con capacidad de bodega de la red de pasajeros de ANA.
La mexicana mas también refleja el mismo dilema. Opera una flota de cinco A330 cargueros y busca crecer, pero reconoce que encontrar aviones adecuados es difícil. Su prioridad inmediata no es abrir destinos sin límite, sino aumentar frecuencias en los puntos donde ya tiene presencia.
Aeropuertos secundarios ganan atención
La reubicación de capacidad también abre espacio a aeropuertos secundarios. Cathay Cargo añadirá capacidad de cargueros hacia las Américas desde septiembre y recibirá un A330 convertido a carguero más adelante este año. Air China Cargo sumó este mes una conexión dos veces por semana entre Ürümqi y Glasgow Prestwick, que ya cuenta con 16 servicios semanales programados hacia y desde China continental.
Prestwick asegura que su tonelaje de carga se cuadruplicó interanualmente y ve oportunidades para exportaciones escocesas como salmón y whisky. Qatar Airways Cargo, por su parte, lanzó un servicio semanal con 777 carguero desde Doha hacia Helsinki vía Budapest, dando a Finlandia una conexión carguera programada directa con Asia.
Para el Caribe y América Latina, la lectura es muy práctica. En carga aérea, la conectividad puede cambiar rápido cuando los aviones son escasos. Los exportadores de productos perecederos, farmacéuticos, repuestos y carga urgente deben mirar no solo tarifas, sino estabilidad de rutas, frecuencia, alianzas y capacidad disponible en aeropuertos alternativos. Cuando el mercado mueve sus cargueros, quien mejor se adapta protege mejor su cadena.
Fuente: The Loadstar – Freighter capacity on the move as airlines redraw global networks.