La Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC) propuso cobrar US$200.000 por viaje a los buques con bandera española que hagan escala en puertos estadounidenses, además de posibles restricciones a ciertas importaciones desde España. La propuesta, publicada el 14 de octubre, no está en vigor: la agencia está solicitando comentarios públicos antes de decidir qué medidas, si alguna, adoptará.
Una propuesta en consulta, no una tarifa vigente
La FMC abrió una investigación en diciembre de 2024 para examinar si las prácticas portuarias españolas habían creado condiciones desfavorables para el transporte marítimo estadounidense. La agencia sostiene que España negó entrada a determinados buques con bandera de Estados Unidos, incluidos barcos vinculados al programa de seguridad marítima de la Administración Marítima estadounidense. España había explicado que algunas decisiones respondían a normas sobre cargamentos vinculados con el conflicto en Gaza.
Tras su investigación, la comisión propuso dos remedios: una tarifa por viaje para los buques españoles y límites a la importación de categorías de productos. En la lista de posibles restricciones aparecen cosméticos y perfumería, aceites y grasas, cerámica, artículos de piedra, azúcar y confitería. Reuters informó que las medidas se encuentran sujetas a un período de comentarios de 60 días. Por tanto, importadores y operadores no deben tratar el cargo como un costo ya aplicable a sus embarques.
La FMC afirma que busca corregir lo que considera un trato desfavorable a embarcaciones estadounidenses y proteger la eficiencia del comercio marítimo exterior del país. Esa es la determinación de la agencia investigadora; el gobierno español, según Reuters, dijo que estaba analizando las conclusiones y defendería sus intereses en coordinación con la Unión Europea. El procedimiento aún puede recibir observaciones y contempla la posibilidad de una audiencia para España.
Por qué importa para las cadenas de suministro
Si la propuesta avanzara, el costo de escala se aplicaría a los buques según su bandera, no solo a una mercancía concreta. En principio, una tarifa de esa naturaleza podría ser relevante para navieras que operen servicios entre España y Estados Unidos, así como para cargadores que utilicen esos servicios. Sin embargo, aún no es posible calcular su impacto comercial: dependería del texto final, de las excepciones y de si los costos se trasladan a los clientes.
Las restricciones de productos también tendrían implicaciones para importadores y distribuidores, pero la FMC no ha cerrado cuáles categorías quedarían sujetas a límites. La propuesta menciona varios rubros, mientras que Reuters destacó el aceite de oliva como una exportación española importante al mercado estadounidense. Esa atención no equivale a una prohibición vigente ni determina por sí sola el alcance futuro de la medida.
El caso se sitúa en la intersección entre acceso portuario, política comercial y regulación marítima. Una decisión de represalia puede generar respuestas de otras jurisdicciones, elevar la incertidumbre para contratos y obligar a los operadores a revisar sus rutas. Por ahora, esas consecuencias son escenarios posibles, no hechos consumados.
Qué deben hacer cargadores y navieras
En el corto plazo, las compañías afectadas pueden seguir el proceso público de la FMC, evaluar si sus servicios incluyen buques de bandera española y distinguir entre cargos anunciados y cargos aprobados. También conviene revisar con asesores y agentes aduanales cómo se definirían las categorías de productos si la autoridad adopta restricciones definitivas.
Para América Latina y el Caribe, la medida merece seguimiento porque las redes marítimas conectan múltiples mercados y los cambios en costos o itinerarios pueden propagarse más allá de las dos jurisdicciones involucradas. No obstante, la información publicada no estima efectos sobre rutas dominicanas. La noticia central hoy es regulatoria: Estados Unidos abrió una consulta sobre medidas de alcance potencialmente amplio, pero todavía no impuso ni el cargo ni las restricciones.
Fuente: Federal Maritime Commission; cobertura complementaria de Reuters.