Francia. La reconocida firma de análisis marítimo Alphaliner informó que la venta de portacontenedores para demolición ha caído a niveles “insignificantes” en lo que va del año, en medio de un mercado de transporte y fletamento altamente rentable que ha disuadido a los armadores de retirar embarcaciones de servicio.
Durante el primer semestre de 2025, solo 10 buques portacontenedores —equivalentes a 5.454 TEU— fueron vendidos para reciclaje, lo que representa una reducción drástica frente a los 34 buques (48.600 TEU) demolidos en el mismo período de 2024. En el segundo semestre del año pasado, otros 23 barcos (32.400 TEU) fueron enviados a desguace.
“Con un ritmo de inactividad prácticamente nulo y sin interrupciones en la flota de portacontenedores, el reciclaje de buques ha llegado prácticamente a un punto muerto”, indicó Alphaliner.
Contexto: mercado robusto y lecciones del pasado
Según la consultora, el auge actual del mercado —impulsado por los desvíos por el Cabo de Buena Esperanza, la resiliencia de la demanda global y las tarifas de flete sólidas— ha hecho que incluso tonelaje antiguo se mantenga en operación para maximizar beneficios.
Alphaliner también señaló que la experiencia acumulada tras años de disrupciones globales, como la pandemia de COVID-19, los ataques en el mar Rojo, las huelgas logísticas y los cuellos de botella en las cadenas de suministro, ha llevado a los transportistas a valorar el excedente de capacidad como herramienta de contingencia ante imprevistos.
“Tener algo de flota adicional ha sido bienvenido para enfrentar eventos inesperados”, subrayó el informe.
Solo se reciclan naves menores
En lo que va de 2025, las únicas ventas para demolición corresponden a buques pequeños, todos menores a 1.000 TEU. El caso más destacado es el del Solong, un buque de 803 TEU construido en 2005, vendido tras sufrir graves daños por incendio luego de una colisión frente a las costas del Reino Unido en marzo.
La pausa en el reciclaje contrasta con años anteriores y plantea interrogantes sobre la futura absorción de tonelaje envejecido, especialmente si las condiciones de mercado llegaran a revertirse en los próximos trimestres.