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Camiones con contenedores vacíos detenidos frente a terminal portuaria congestionada
Aduana

Agentes aduanales y camioneros paralizarán operaciones en puertos de Manila

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Agentes aduanales y transportistas filipinos confirmaron una jornada voluntaria de inactividad en los puertos de Manila a partir del 5 de octubre. La acción busca llamar la atención sobre la acumulación de contenedores vacíos que, según los organizadores, permanecen durante semanas en camiones, garajes y depósitos privados porque las líneas navieras no los reciben.

La convocatoria pide a los participantes evitar la generación de pases de salida, reservas y manifiestos de camiones, además de suspender movimientos de carga. La medida había sido prevista inicialmente para el 28 de septiembre, pero fue aplazada para dar tiempo a importadores y corredores a completar operaciones pendientes.

El contenedor vacío se convierte en un costo

Después de entregar una importación, el transportista necesita devolver el contenedor para liberar el equipo y el vehículo. Cuando la devolución no es aceptada, el camión puede quedar inmovilizado o el operador debe buscar espacio en un depósito privado. Eso consume capital, reduce la flota disponible y genera controversias sobre demoras y responsabilidades.

Los organizadores afirman que algunos equipos llevan entre dos semanas y un mes sin poder regresar. También señalan que miles de contenedores permanecen fuera de las terminales. La falta de capacidad para recibirlos termina afectando operaciones que, en principio, ya habían completado su entrega.

Una acción voluntaria con impacto operativo

La convocatoria está abierta a agentes aduanales, camioneros, importadores y empresas logísticas, sin importar su afiliación. Cada participante decidirá si se suma. Aun así, una adhesión amplia puede reducir la actividad de puertas y patios, con efectos sobre liberaciones, citas y transporte terrestre.

Los agentes podrán seguir presentando declaraciones cuando sea necesario para evitar el abandono de mercancías después del plazo legal de 15 días. Sin embargo, se les aconseja no avanzar con trámites que generen movimientos físicos mientras persista el problema de los vacíos.

La congestión no termina en el muelle

El caso demuestra que la productividad portuaria depende del circuito completo del contenedor. Descargar un buque con rapidez no resuelve el problema si el equipo vacío no encuentra espacio de retorno. Terminales, líneas marítimas, depósitos y transportistas necesitan compartir previsiones y asignar cupos de forma coordinada.

La autoridad aduanera filipina había planteado una orden administrativa conjunta para atender la congestión. La presión del sector privado indica que las medidas deberán incluir responsabilidades claras, capacidad de patios y mecanismos de información que permitan saber dónde y cuándo devolver cada unidad.

Una advertencia para puertos caribeños

Los puertos del Caribe pueden enfrentar situaciones similares cuando coinciden altos volúmenes de importación, poco espacio terrestre y desequilibrios de equipos. República Dominicana, con un mercado fuertemente importador, necesita vigilar los tiempos de devolución y la disponibilidad de depósitos para evitar que el contenedor vacío se transforme en un cuello de botella.

La respuesta más efectiva combina citas digitales, patios alternos, intercambio de datos y reglas transparentes sobre cargos. También requiere que las navieras retiren excedentes y reposicionen equipos antes de que la saturación llegue a los transportistas.

La jornada del 5 de octubre puede interrumpir el flujo en Manila, pero su mensaje es más amplio: la eficiencia logística debe medirse hasta el retorno del equipo. Si una parte de la cadena queda sin salida, el costo termina distribuyéndose entre todos los actores.

Fuente: PortCalls Asia.