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Arandanos
Economicas

Colombia acelera su apuesta por los arándanos

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El mercado mundial de los arándanos continúa mostrando un crecimiento sostenido, impulsado por una demanda cada vez mayor en Norteamérica, Europa y Asia. En 2024, las importaciones globales de esta fruta superaron los US$7.300 millones, consolidando a los arándanos como uno de los productos agrícolas con mayor proyección en el comercio internacional.

En este contexto, Colombia está emergiendo como uno de los destinos más atractivos para la inversión en la industria de berries, gracias a una ventaja competitiva difícil de igualar: la capacidad de producir durante los 365 días del año.

A diferencia de los principales países productores, que dependen de ciclos estacionales específicos, la ubicación geográfica colombiana y la ausencia de estaciones marcadas permiten mantener una producción continua, garantizando el suministro a los mercados internacionales sin interrupciones asociadas a condiciones climáticas extremas.

El crecimiento de la industria ya se refleja en las cifras. La superficie sembrada de arándanos en Colombia se duplicó en apenas cuatro años, pasando de 399 hectáreas en 2021 a 907 hectáreas en 2025. Paralelamente, la producción nacional ya supera las 6.000 toneladas anuales.

Tradicionalmente, los departamentos de Boyacá y Cundinamarca han liderado el desarrollo de este cultivo. Sin embargo, el dinamismo del sector está impulsando la expansión hacia nuevas regiones productivas como Antioquia, Cauca, Nariño y el Eje Cafetero, donde las condiciones agroclimáticas ofrecen importantes oportunidades para el crecimiento de la industria.

Especialistas del sector consideran que la combinación de producción permanente, ubicación estratégica y acceso a mercados internacionales coloca a Colombia en una posición privilegiada para aumentar su participación en el comercio mundial de arándanos durante los próximos años.

La expansión de este cultivo no solo representa una oportunidad para diversificar las exportaciones agrícolas del país, sino también para atraer inversión extranjera, generar empleos rurales y fortalecer el desarrollo de cadenas logísticas especializadas para productos perecederos de alto valor agregado.