Las pequeñas y medianas empresas están repartiendo sus compras entre más países y adelantando pedidos para protegerse de retrasos, tarifas y cambios de demanda. Sin embargo, esa defensa abre un problema distinto: más proveedores significan más plazos, rutas y decisiones de inventario que coordinar. Un estudio de Netstock difundido por FreightWaves describe un mercado en el que ninguna disrupción domina por sí sola y varias presiones actúan al mismo tiempo.
El informe se apoya en información de más de 2.500 clientes y en una encuesta a más de 150 usuarios de empresas con ingresos anuales inferiores a 250 millones de dólares. El 29 % señaló las variaciones en plazos de proveedores como su principal reto de planificación. Le siguieron los costos de materias primas con 23 %, el transporte con 22 % y los cambios de demanda con 21 %.
Cuando los participantes pudieron escoger tres preocupaciones, el panorama se amplió. Los tiempos de suministro aparecieron entre las prioridades del 77 %, el transporte y los fletes en 72 %, los insumos en 66 % y la demanda en 57 %. La conclusión operativa es clara: resolver una sola variable ya no estabiliza el plan. Compras, inventarios y transporte deben recalcularse como un sistema conectado.
La diversificación avanza de forma constante. Entre las empresas que compran en Estados Unidos, China, Canadá y México, la proporción que utiliza al menos dos regiones pasó de 45 % en 2024 a 49 % en 2025 y 55 % en 2026. Al mismo tiempo, la preferencia por proveedores offshore cayó de 31 % a 21 % en dos años, mientras la preferencia doméstica subió de 19 % a 23 %.
China continúa siendo un origen central, pero aumentó la inquietud por sus plazos. En 2025, el 61 % de las pymes abastecidas en China reportó tiempos largos, frente a 52 % entre quienes compraban en otros mercados. Este año la diferencia llegó a 75 % frente a 42 %, ampliando la brecha de nueve a 33 puntos porcentuales. La variabilidad afecta al 74 % de la muestra.
Las empresas también están intentando anticiparse a la temporada alta. El 53 % compra antes o aumenta cantidades y el 39 % usa más herramientas de pronóstico; solo el 10 % está incorporando o cambiando proveedores. Pero adelantar no aseguró un mejor resultado: apenas el 44 % de quienes compraron antes alcanzó niveles de servicio superiores al 90 %, frente al 62 % de quienes no adelantaron pedidos.
Los aranceles tampoco provocaron una migración inmediata. Solo el 35 % de las pymes estadounidenses cambió proveedores por ese motivo durante el último año. Entre las que sí lo hicieron, el costo explicó el 44 % de las decisiones, el riesgo del país de origen el 26 %, la confiabilidad el 15 % y los cambios de plazo vinculados a tarifas el 11 %.
Para exportadores de República Dominicana, el Caribe y Latinoamérica, la fragmentación puede crear oportunidades si ofrecen plazos competitivos y datos confiables. También exige preparación: pedidos potencialmente menores, calendarios menos previsibles y compradores que comparan varios orígenes. La ventaja no dependerá únicamente del precio, sino de demostrar regularidad, visibilidad de inventario y capacidad para responder sin trasladar toda la incertidumbre al cliente.
Fuente: FreightWaves.