La explosión de inversiones en inteligencia artificial (IA), semiconductores y tecnologías estratégicas está redibujando el mapa económico mundial, pero también podría profundizar las desigualdades entre países desarrollados y economías emergentes, advirtió la ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
Durante la apertura de la 12ª Reunión de Expertos Multianual sobre Inversión, Innovación y Emprendimiento, el organismo alertó que el capital internacional se concentra cada vez más en un pequeño grupo de sectores y naciones, dejando rezagada a gran parte del mundo en desarrollo.
“La inversión es una apuesta por el futuro, pero esa apuesta es cada vez más difícil de hacer y más desigual en sus resultados”, afirmó Pedro Manuel Moreno, secretario general adjunto de UNCTAD.
IA, energía limpia y semiconductores dominan la inversión mundial
La inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales motores de inversión global junto con la energía limpia, los minerales críticos y la industria de semiconductores. Sin embargo, esta nueva ola tecnológica está fuertemente influenciada por tensiones geopolíticas, políticas industriales y estrategias de seguridad nacional.
El resultado es un escenario donde las empresas priorizan países considerados estratégicos o alineados políticamente, mientras los gobiernos aumentan los incentivos y controles para proteger sectores clave.
Según datos presentados por UNCTAD, alrededor del 75 % de la inversión extranjera directa destinada a economías en desarrollo se concentra en apenas diez países, entre ellos China, India, Brasil, México e Indonesia.
Esto deja fuera a decenas de naciones, especialmente a los países menos adelantados, que enfrentan crecientes dificultades para atraer capital, tecnología y oportunidades de integración en cadenas globales de valor.
Un mundo más fragmentado y desigual
La reorganización de las cadenas de suministro y la competencia entre potencias económicas están acelerando la fragmentación del sistema global de inversiones.
Mientras algunas regiones logran beneficiarse de nuevos acuerdos e integración regional, otras corren el riesgo de quedar aún más aisladas del auge tecnológico.
La ONU reconoce señales positivas, como el crecimiento de las inversiones sostenibles y el aumento de la cooperación Sur–Sur, pero advierte que la tendencia dominante sigue siendo preocupante: una inversión internacional “más selectiva, más política y más desigual”.
El reto: convertir la IA en desarrollo real
Los debates en la reunión también giraron en torno a cómo los países con menos recursos pueden competir en sectores estratégicos como la inteligencia artificial sin suficiente espacio fiscal ni infraestructura tecnológica.
UNCTAD impulsa programas de emprendimiento, reformas regulatorias y nuevas políticas para ayudar a las economías emergentes a transformar la inversión tecnológica en empleo, innovación y crecimiento sostenible.
Estas discusiones continuarán en el próximo Foro Mundial de Inversiones de UNCTAD, que se celebrará en Doha del 25 al 27 de octubre de 2026.
Fuente: ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD).