El registro marítimo de Panamá enfrenta uno de los mayores desafíos de los últimos años. Entre abril y junio de 2026, alrededor de 220 embarcaciones abandonaron la bandera panameña, en un contexto marcado por el incremento de las detenciones de buques en puertos de China y una creciente migración hacia otros registros internacionales.
La información fue confirmada por el presidente de la Cámara Marítima de Panamá, René Gómez, quien explicó que la salida de estas embarcaciones representa un comportamiento atípico frente a las cifras históricas del registro panameño.
De acuerdo con datos de Lloyd’s List Intelligence, durante los primeros tres meses de 2026 se habían retirado menos de 40 buques del registro panameño, mientras que en todo el año 2025 la cifra apenas alcanzó las 55 embarcaciones. Sin embargo, la tendencia cambió de manera significativa a partir de abril, cuando las cancelaciones superaron las 80 naves, para luego elevarse hasta aproximadamente 150 durante mayo.
Este aumento refleja una aceleración en la migración de armadores hacia otras jurisdicciones consideradas más estables para sus operaciones comerciales.
Uno de los principales beneficiarios de este movimiento ha sido el registro de Islas Marshall, que recibió cerca del 24.5 % de los buques que abandonaron la bandera panameña, consolidándose como una de las alternativas preferidas por los propietarios de embarcaciones.
Según los datos disponibles, de las 220 naves que dejaron el registro panameño, unas 60 pertenecen a una naviera china, mientras que las restantes mantienen operaciones comerciales con destino o escala frecuente en puertos de China.
El fenómeno ocurre en paralelo con un incremento sin precedentes en las detenciones de buques panameños por parte de autoridades portuarias chinas. En lo que va de 2026, China ha retenido 439 embarcaciones con bandera panameña, estableciendo el mayor nivel mensual registrado para este pabellón.
Aunque las autoridades panameñas continúan trabajando para preservar la competitividad del registro, el aumento de las inspecciones y detenciones representa un reto para mantener la confianza de los armadores internacionales.
A pesar de esta situación, Panamá conserva su posición como el segundo mayor registro naviero del mundo, con aproximadamente 8,700 embarcaciones bajo su bandera, manteniendo un papel estratégico dentro del transporte marítimo internacional. No obstante, la evolución de este fenómeno será determinante para medir el impacto que podría tener sobre el liderazgo histórico del país como una de las principales banderas de conveniencia del mundo.