Navegantes, Brasil.- Portonave anunció que lleva adelante la segunda etapa de la obra de adecuación del muelle con la intención de mejorar el flujo de contenedores.
La adecuación considera inversiones que totalizan aproximadamente USD 304 millones y USD 83 millones en nuevos equipos para movilización e inspección de contenedores.
Según la empresa, con un muelle más robusto, con profundidad de 17 metros, podrán recibirse en el terminal portuario buques de hasta 400 metros de eslora y se instalarán grúas modernas de mayor capacidad.
Con las nuevas inversiones, la capacidad del terminal portuario, de 1,5 millones de TEU, aumentará a 2 millones de TEU.
La obra forma parte de un gran paquete de inversiones en modernización del recinto, que incluye la adquisición de nuevos equipos para la eficiencia de las operaciones.
Iniciada en enero de 2024, la primera fase de la obra de adecuación fue finalizada en septiembre de este año. Con ello, las actividades avanzaron hacia la segunda fase, prevista para concluir en el segundo semestre de 2026.
Actualmente, cerca de 1.100 profesionales están dedicados a las actividades en el muelle y en los frentes de obra. Para mitigar impactos en la comunidad, se ejecutan programas de monitoreo ambiental de manera constante.
La ejecución por fases es esencial para que las operaciones se mantengan. El muelle de Portonave posee 900 metros de extensión. Cada fase corresponde a 450 metros.
Mientras un lado está en obras, el otro realiza las actividades sin interrupciones.
En octubre, las grúas para movilización de contenedores (STS) fueron transferidas al muelle oeste, donde se ejecuta la segunda etapa.
Además del beneficio operacional, la adecuación representa una oportunidad para una mayor descarbonización en las operaciones.
Tras la obra, será posible instalar el shore power, sistema para el suministro de energía eléctrica a embarcaciones atracadas – tecnología inédita en el país.
El sistema permitirá que los buques atracados se conecten con la energía de tierra, reduciendo las emisiones de gases contaminantes.
La inversión también se traduce en impacto directo para la región al ampliar el flujo de cargas, atraer nuevos negocios y crear oportunidades que impulsan el desarrollo económico y social.