Perú.- Raúl Alta Torre, presidente ejecutivo de Port Nexus, compañía a cargo del desarrollo del Puerto de Eten, adelantó que existen siete empresas interesadas en utilizar el terminal ubicado en Lambayeque, situado en la costa norte del Perú, según dio cuenta el medio Gestión.
El proceso recientemente registró un avance relevante con la aprobación del Plan Maestro de Desarrollo Portuario de Lambayeque, instrumento de planificación pública que establece la visión de mediano y largo plazo para la infraestructura regional y su articulación con el sistema portuaria peruano.
En este sentido, el titular de la entidad sostuvo que las obras están previstas hacia fines de 2027, una vez obtenidas los últimos permisos.
“La construcción tomará tres años, por lo que estimamos que el inicio de operaciones se dará a partir de 2030”, señaló a Gestión.
El gasto capital (Capex) asociado a la obra portuaria se sitúa en el orden de los USD 526 millones dentro del monto global comprometido en el desarrollo del proyecto.
Con la obtención de la viabilidad técnica portuaria temporal, el siguiente paso para el desarrollo del Puerto de Eten será avanzar hacia la versión definitiva, la habilitación portuaria y, posteriormente, el inicio de la construcción.
En detalle, Raúl Alta Torre indicó que los estudios previos que permitieron alcanzar la viabilidad temporal y la reserva de área acuática temporal constituyen la base para el desarrollo de los estudios de detalle, tanto de ingeniería como de impacto ambiental.
“Estimamos que estos estudios nos permitirán obtener, en la segunda mitad de 2027, tanto la viabilidad técnica portuaria definitiva, que es otorgada por la Autoridad Portuaria Nacional (APN), como el derecho de uso definitivo del área acuática, a cargo de la Dirección General de Capitanías y Guardacostas de la Marina de Guerra del Perú. Una vez alcanzados estos hitos, se gestionará la habilitación portuaria, que es el último permiso necesario para iniciar los trabajos de construcción”, acotó el titular ejecutivo de Port Nexus.
En esa línea, reconoció que el cronograma de inicio de obras podría adelantarse o ajustarse ligeramente, dado que existen factores que escapan al control del desarrollador.
Actualmente tanto los estudios base como los de detalle vienen siendo elaborados con el apoyo de entidades técnicas extranjeras, enfatizó.
Raúl Alta Torre indicó que el proyecto ha sido concebido bajo un modelo “innovador y moderno”, similar al que ya se aplica en varios puertos de Europa.
El diseño contempla un espigón de 2,100 metros desde la costa hacia el mar, que culmina en un cabezo de operaciones multipropósito.
El terminal contará con muelles para carga general, carga suelta y carga de proyectos, así como con un muelle especializado para el embarque de concentrados minerales y carga a granel.
Además, dispondrá de un patio de contenedores con capacidad para recibir naves de hasta 15 metros de calado, una profundidad que será natural, sin necesidad de dragado.
Estará ubicado a 15 kilómetros de Chiclayo, con acceso a la Carretera Panamericana, sobre un espacio de más de 100 hectáreas.
Alta Torre destacó que el terminal de Eten no tendrá un rompeolas conectado a tierra, lo que descarta impactos negativos como la erosión de la costa y minimiza cualquier afectación al ecosistema marino.
“La concepción del puerto es muy cautelosa para evitar impactos ambientales adversos”, precisó.