Santo Domingo, R.D.- Las crecientes tensiones geopolíticas en Medio Oriente, especialmente entre Irán e Israel, están ejerciendo una presión significativa sobre la economía global, afectando sectores estratégicos como el transporte marítimo, los mercados energéticos y las cadenas de suministro internacionales.
El aumento de ataques en el Golfo Pérsico, el Estrecho de Ormuz y el Mar Rojo ha generado riesgos operativos y de seguridad sin precedentes en rutas marítimas esenciales para el comercio mundial, particularmente para el transporte de petróleo, gas y mercancías containerizadas.
Transporte marítimo
Las principales navieras han comenzado a modificar rutas o acelerar velocidades en zonas de alto riesgo, elevando los costos de operación. Algunas compañías evitan el Mar Rojo y desvían sus buques por el Cabo de Buena Esperanza, aumentando tiempos y gastos logísticos.
Energía
El precio del crudo ha mostrado una tendencia volátil ante la posibilidad de interrupciones en el suministro desde Medio Oriente. La región representa cerca del 30% de las exportaciones mundiales de petróleo, y cualquier bloqueo del Estrecho de Ormuz podría tener consecuencias inmediatas sobre los precios globales.
Fletes y comercio internacional
Según Xeneta, las tarifas spot promedio de fletes desde Shanghái al Golfo Pérsico han aumentado 55% en el último mes, y el comercio transpacífico ha mostrado fuertes oscilaciones por la reconfiguración de rutas y la caída de demanda en algunas regiones.
La volatilidad geopolítica también ha impactado los mercados bursátiles y ha incrementado la demanda de activos refugio como el oro y los bonos estadounidenses, en medio de temores de una escalada militar que afecte el flujo de mercancías y energía.
Perspectivas
Expertos señalan que si bien el impacto inmediato se ha contenido gracias a los inventarios acumulados y el reajuste logístico de grandes operadores, una escalada prolongada o un bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz podría generar una crisis energética global y provocar una desaceleración del crecimiento económico, especialmente en países altamente dependientes del comercio exterior.
“Las tensiones en Medio Oriente representan uno de los principales focos de riesgo para la estabilidad económica global en 2025. Si persisten, podrían afectar no solo los precios del petróleo, sino también el costo de bienes, la inflación y las decisiones de inversión a nivel mundial”, señaló un informe reciente del Fondo Monetario Internacional.
Llamado a la cooperación internacional
Organismos multilaterales como la ONU, la Organización Marítima Internacional (OMI) y el G20 han llamado a preservar la libertad de navegación y a fortalecer la coordinación diplomática para evitar una crisis mayor que afecte al comercio global y al bienestar económico de millones de personas.