Santo Domingo, R.D.- La reciente escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán, tras los ataques dirigidos a infraestructuras estratégicas iraníes, ha desencadenado efectos inmediatos en el comercio marítimo global, afectando puertos, rutas comerciales y el flujo de mercancías en varias regiones del mundo.
De acuerdo a los informes, las principales rutas del Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz —por donde transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo— han sido declaradas zonas de alto riesgo, provocando desvíos de buques, incrementos en los seguros marítimos y demoras significativas en la entrega de cargas.
Además, varios puertos comerciales en Asia, Europa y Oriente Medio están experimentando interrupciones logísticas, inspecciones reforzadas y medidas extraordinarias de seguridad.
Mientras que las diferentes navieras y empresas logísticas están evaluando constantemente la situación para mitigar el impacto en las cadenas de suministro a nivel global.
Expertos advierten que, de prolongarse la inestabilidad, podría haber aumentos en los precios de combustibles, materias primas, productos de importación y exportación, así como un impacto significativo en la economía marítima internacional.
Las autoridades portuarias y organismos multilaterales están llamando a la prudencia y a buscar canales diplomáticos que reduzcan las tensiones y garanticen la seguridad en los mares.