Los volúmenes de exportación gestionados por Rhenus desde España hacia Latinoamérica crecieron más de 30 % interanual en 2026. El avance apareció tanto en transporte marítimo como aéreo y convirtió a España en uno de los mercados europeos con mejor desempeño dentro de la red de la empresa para ese corredor. La cifra refleja mayor actividad empresarial, aunque corresponde a los movimientos administrados por un operador específico.
Las materias primas y los productos químicos representan más del 60 % de las exportaciones marítimas de Rhenus desde España hacia la región. Ese peso industrial diferencia el crecimiento de una expansión basada solamente en consumo. Son flujos que suelen exigir documentación técnica, compatibilidad de carga, planificación de inventarios y, en algunos casos, condiciones especiales de manipulación.
La empresa observa además una participación creciente de compañías industriales españolas de tamaño medio. Antes, gran parte de la expansión regional estaba concentrada en multinacionales. Cuando nuevas empresas entran en varios países a la vez, sus necesidades logísticas cambian: requieren visibilidad, control operativo y capacidad para responder a interrupciones sin mantener estructuras propias en cada mercado.
España funciona como puente comercial por sus vínculos económicos, culturales y empresariales con Latinoamérica. Esa ventaja reduce ciertas barreras de entrada, pero no elimina la complejidad física. Cada destino tiene requisitos aduaneros, infraestructura, tiempos de tránsito y redes interiores diferentes. Un crecimiento agregado de 30 % puede esconder comportamientos muy distintos entre países, productos y modos.
Rhenus combina carga aérea y marítima, servicios aduaneros, almacenamiento y gestión de cadena de suministro. Esa cobertura permite ajustar el modo al valor, urgencia y tamaño del envío. El transporte aéreo puede atender repuestos o productos críticos, mientras el marítimo absorbe mayor volumen. La decisión correcta depende del costo total de interrupción, no únicamente de la tarifa.
Para América Latina, el aumento puede fortalecer servicios, consolidaciones y frecuencias si se mantiene. También puede atraer más competencia entre transitarios. Los exportadores regionales se benefician cuando la capacidad funciona en ambos sentidos, porque una ruta equilibrada ofrece mejores oportunidades para equipos y espacio de retorno. La información disponible no detalla aún cómo se distribuye el crecimiento entre países.
República Dominicana y el Caribe pueden capturar parte de esta tendencia con propuestas sectoriales claras. Alimentos, manufactura, dispositivos médicos y servicios vinculados a zonas francas requieren soluciones distintas. La oportunidad no consiste solo en recibir más carga española, sino en utilizar conexiones marítimas y aéreas para insertar exportaciones regionales dentro de cadenas europeas.
El equilibrio entre carga aérea y marítima será especialmente importante para sostener el crecimiento. Cuando el inventario admite planificación, consolidar por mar puede reducir costo; cuando una parada de planta amenaza la producción, el avión protege continuidad. Los operadores capaces de presentar ambas alternativas con tiempos, riesgos y documentación comparables ayudarán a las empresas medianas a tomar decisiones sin depender de una sola modalidad.
El dato de Rhenus es una señal empresarial, no una estadística completa del comercio bilateral. Para medir la tendencia será necesario contrastarlo con aduanas, puertos y aeropuertos. Aun así, revela que más compañías españolas están incorporando Latinoamérica a sus planes y que la demanda logística empieza a exigir redes capaces de escalar con visibilidad, flexibilidad y conocimiento local.
Fuente: Container News.