La asociación de navieras AISL y el operador Asian Terminals Inc. acordaron mantener la coordinación para acelerar el movimiento de carga en Manila South Harbor y Batangas Container Terminal. El encuentro, celebrado el 20 de octubre y reportado por PortCalls Asia, abordó el retiro oportuno de contenedores importados, la utilización de espacio en terminal y el reposicionamiento de equipos vacíos.
El retiro de cajas que ya completaron los trámites aduaneros y documentales fue uno de los asuntos destacados. Liberar espacio tras la autorización de salida permite disponer de capacidad para nuevas llegadas, aunque la rapidez depende de varios actores: terminales, navieras, importadores, consignatarios, agentes aduanales y transportistas terrestres. AISL remarcó que mantener el flujo es una responsabilidad compartida a lo largo de la cadena.
Los contenedores vacíos también ocupan capacidad
La reunión revisó medidas para mover contenedores cargados y vacíos, incluidos los equipos excedentes que pueden ser enviados a otros destinos asiáticos donde exista necesidad de unidades. La gestión de vacíos es una parte habitual de la operación marítima: los equipos deben volver a ubicarse donde puedan ser utilizados, y su permanencia en patios reduce espacio que podría destinarse a otras operaciones.
Una iniciativa conjunta de AISL y ATI, conocida como Empty Loading Shipping Alliance o ELSA, permite que navieras participantes carguen sus contenedores vacíos disponibles en buques asociados con espacio, para llevarlos a mercados con escasez de equipo. La iniciativa comenzó en 2019 y, de acuerdo con la asociación, se ha ampliado desde Manila South Harbor hacia Batangas mediante una modalidad híbrida.
La posibilidad de utilizar buques adicionales para retirar vacíos también fue discutida, pero no se anunció como una decisión definitiva. PortCalls informó que cualquier despliegue tendría que coordinarse con la disponibilidad de muelles y los horarios de las naves, para evitar que una solución de evacuación genere interferencias con otras escalas.
Coordinación para el retiro de carga
Las conversaciones buscan atender retos operativos en las terminales de ATI y sostener el servicio al comercio filipino. El encuentro no comunicó metas numéricas de reducción de tiempos ni una fecha para implementar nuevas medidas. Por tanto, el resultado inmediato es un compromiso de coordinación y un conjunto de opciones operativas bajo evaluación, no una garantía de que la congestión haya sido resuelta.
ATI mencionó inversiones en infraestructura y equipos, entre ellas vehículos eléctricos para transferencia interna, grúas pórtico híbridas, compras futuras de equipos e instalaciones ampliadas para contenedores refrigerados. Estas actuaciones podrían apoyar la capacidad de manipulación, pero el efecto dependerá de su puesta en servicio, el nivel de utilización y la coordinación con los flujos de camiones y buques.
Para el desempeño de un puerto, una mejora localizada solo produce beneficios sostenidos si los procesos de acceso, documentación, retiro y devolución de equipos funcionan en conjunto. Los importadores deben gestionar con agilidad los documentos y la recogida; los transportistas requieren citas y ventanas disponibles; las navieras necesitan planificar la evacuación de vacíos; y la terminal debe ajustar patios, equipos y muelles a la demanda.
Una conversación con aprendizajes regionales
La experiencia filipina resulta de interés para puertos caribeños que deben manejar importaciones, retornos de contenedores y disponibilidad de espacio. El principio transferible no es una tecnología específica, sino la cooperación operativa entre terminal, navieras y usuarios, con información compartida sobre carga autorizada, capacidad de patio y equipo vacío.
República Dominicana opera en un entorno distinto y no debe asumir que las mismas medidas se pueden replicar sin adaptación. Cada terminal tiene infraestructura, normas y patrones de demanda propios. Aun así, el caso muestra cómo una agenda de coordinación puede poner en común acciones concretas: acelerar retiros ya autorizados, estudiar la evacuación de vacíos y vincular nuevas inversiones con necesidades observables.
El siguiente indicador será si las partes anuncian cambios en los procedimientos y si la extensión de ELSA a Batangas aumenta su alcance. Hasta entonces, la iniciativa ofrece una vía de trabajo para sostener la rotación de contenedores y el uso ordenado de las terminales.
Fuente: PortCalls Asia.