La Organización Marítima Internacional (OMI) lanzó un llamado a la comunidad internacional para reforzar las acciones dirigidas a lograr la liberación segura de 44 tripulantes que permanecen retenidos por piratas y grupos armados en aguas cercanas a Somalia.
El pronunciamiento fue realizado por el secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, durante la reunión del Consejo de la organización, que se celebra en Londres del 6 al 10 de julio. Allí expresó su preocupación por el deterioro de las condiciones humanitarias que enfrentan los marinos, quienes permanecen a bordo de los buques MT Honour 25, Eureka y Sward, capturados en incidentes separados ocurridos entre abril y mayo frente a las costas de Somalia y en el Golfo de Adén.
Según explicó Domínguez, las tripulaciones se encuentran con escasez de alimentos y agua potable, además de permanecer bajo la amenaza constante de actos de violencia. El secretario general subrayó que estos casos evidencian que la piratería y los robos a mano armada continúan representando un grave riesgo para la seguridad de la gente de mar y requieren una respuesta coordinada de la comunidad internacional.
Asimismo, reiteró el compromiso de la OMI de trabajar junto con los Estados de abanderamiento, los Estados ribereños, las organizaciones regionales y el sector marítimo para facilitar la liberación de los tripulantes y poner fin a su cautiverio.
Como parte de ese esfuerzo, instó a armadores y operadores marítimos a reforzar las medidas de protección de sus buques mediante la aplicación de las mejores prácticas internacionales de seguridad marítima y la realización de evaluaciones de riesgo antes de navegar por zonas consideradas de alto riesgo.
Aumentan los incidentes de piratería
La OMI advirtió que los recientes secuestros reflejan un deterioro de la seguridad marítima en el Mar Rojo y el Golfo de Adén. Solo durante los últimos tres meses se reportaron 24 incidentes de piratería y robos a mano armada, entre ataques consumados e intentos, caracterizados por el uso de armamento más peligroso y un incremento en los niveles de violencia contra las tripulaciones.
Las estadísticas del organismo también muestran que, a escala mundial, los casos reportados de piratería y robos armados en el mar crecieron un 17 % entre 2024 y 2025, al pasar de 146 a 171 incidentes.
La OMI informó que continuará respaldando los esfuerzos regionales para combatir este fenómeno mediante el Código de Conducta de Djibouti y su Enmienda de Yeda, iniciativa que reúne a 22 Estados costeros e insulares del océano Índico occidental y el Golfo de Adén para fortalecer la cooperación en materia de protección marítima. De igual manera, mantendrá el apoyo a programas de fortalecimiento de capacidades, entre ellos el Proyecto del Mar Rojo, orientado a mejorar la respuesta regional frente a las amenazas a la seguridad en el ámbito marítimo.