USD/DOP: RD$58.50 ▲
EUR/USD: 1.0842 ▲
USD/CNY: ¥7.2415 ▲
GBP/USD: 1.2734 ▲
USD/CAD: C$1.3621 ▲
La confiabilidad de los itinerarios marítimos cayó a 49.9% en agosto y el retraso promedio de los buques tardíos subió a 6.81 días.
Maritima

La puntualidad marítima cae a 49.9% y las demoras alcanzan 6.81 días

4 min de lectura

La confiabilidad de los itinerarios marítimos mundiales volvió a deteriorarse en agosto y cayó por debajo de la mitad de las escalas programadas. El indicador descendió 5.9 puntos porcentuales hasta 49.9%, su nivel más bajo desde septiembre de 2022, según el informe Global Liner Performance de Sea-Intelligence. La congestión persistente en puertos asiáticos aparece como el principal factor detrás de un retroceso que afecta planificación, inventarios y costos en múltiples corredores.

El estudio cubre 34 rutas comerciales y más de 60 navieras, una base suficiente para mostrar que el problema no está limitado a un puerto o servicio concreto. Cuando solo una de cada dos llegadas ocurre dentro de la ventana prevista, los importadores pierden precisión para coordinar transporte terrestre, personal, almacenamiento y entrega final. El impacto se extiende incluso a cargas que nunca pasan por Asia, porque buques y contenedores circulan dentro de redes globales interdependientes.

La gravedad también se observa en la duración de los retrasos. Los buques que llegaron tarde acumularon una demora promedio de 6.81 días, 0.60 días más que en julio y el registro más alto desde marzo de 2022. Frente a agosto del año anterior, la diferencia fue de 1.92 días. Para una empresa que opera con inventario ajustado, casi una semana adicional puede obligar a usar transporte urgente, mantener existencias de seguridad o renegociar compromisos con clientes.

Entre las navieras analizadas, Maersk obtuvo la mayor confiabilidad en agosto con 67.3%, seguida por Hapag-Lloyd con 61.5%. MSC registró 55.2% y CMA CGM 50.6%, las otras dos compañías situadas por encima de la mitad. En el extremo contrario, Wan Hai quedó en 23.2%. Ninguna de las líneas incluidas logró mejorar su resultado mensual, una señal de que la presión fue generalizada.

Las alianzas también muestran diferencias relevantes. Gemini alcanzó 77.8% de confiabilidad en julio y agosto, seguida por MSC con 70.1%. Ocean Alliance marcó 48.3% y Premier Alliance 43.2%. Estos resultados importan porque la estructura de servicios compartidos determina cómo una interrupción se propaga entre rutas, puertos y conexiones. Una alianza con mejor coordinación puede contener parte del efecto, aunque no queda aislada de la congestión regional.

El informe vincula el deterioro con fenómenos meteorológicos y restricciones del transporte interior, además de la saturación de terminales. Cuando el acceso terrestre no evacua contenedores al ritmo necesario, el patio pierde espacio, las operaciones de muelle se ralentizan y los buques esperan más tiempo. El problema deja de ser exclusivamente marítimo: carreteras, ferrocarriles, depósitos y aduanas pasan a formar parte de la recuperación.

Para los cargadores, la respuesta no consiste únicamente en añadir días al tránsito estimado. Conviene revisar rutas alternativas, ventanas de conexión, niveles de inventario y condiciones contractuales. También es útil separar el tiempo anunciado por la naviera del tiempo efectivo puerta a puerta. La visibilidad temprana sobre cambios de escala o arribos tardíos permite reservar transporte y espacio antes de que la congestión se traslade al siguiente nodo.

En República Dominicana y el Caribe, donde muchos servicios dependen de transbordos, la caída global puede sentirse como variabilidad adicional. Un retraso en Asia o en un gran centro de conexión puede desplazar la llegada regional varios días después. Importadores y exportadores necesitan considerar esa exposición al fijar fechas de producción, consolidación y entrega, especialmente para perecederos, manufactura y mercancías de temporada.

El dato de agosto confirma que la confiabilidad sigue siendo una ventaja competitiva y no una condición garantizada. Las navieras mejor posicionadas aún operan lejos de una puntualidad total, mientras las terminales enfrentan presiones que requieren coordinación terrestre y marítima. La recuperación dependerá de aliviar la congestión y estabilizar rotaciones; hasta entonces, la planificación logística deberá asumir que la variación es parte central del servicio.

Fuente: PortCalls Asia.