El transporte mundial de contenedores sigue creciendo, aunque el dato agregado oculta dos mercados muy distintos. La demanda global aumentó 3,8% interanual en agosto, según cifras de Container Trades Statistics (CTS) citadas por MundoMaritimo y por el analista Lars Jensen. En la ruta Asia-Europa los volúmenes bajaron, mientras el Transpacífico registró uno de sus meses más activos, con tarifas y capacidad condicionadas por cancelaciones de itinerarios y congestión.
La medición de CTS se basa en el momento en que se embarcan los contenedores. Esa precisión importa para interpretar el indicador: no mide necesariamente cuándo las mercancías llegan al destino, se liberan en aduanas o entran en inventario. Las decisiones de embarque anticipado, las interrupciones y los cambios de ruta pueden hacer que el volumen mensual no coincida con la percepción de empresas que esperan sus productos.
El Transpacífico cerca de su máximo
Los embarques del Transpacífico aumentaron 10,8% frente a agosto de 2025, año en que la guerra comercial estadounidense había debilitado la comparación. Respecto de agosto de 2024, que había establecido el mayor volumen histórico de la ruta, el nivel de este año quedó 0,9% por debajo. Por eso, el crecimiento interanual parece fuerte, pero la perspectiva de dos años muestra que el mercado aún no supera su récord anterior.
Jensen calcula que, desde agosto de 2019, la ruta creció 13,6% en conjunto, equivalente a un promedio anual de 1,8%. Asia-Europa aumentó 23% en el mismo intervalo, o cerca de 3% anual. Esta comparación más larga reduce el efecto de años atípicos y sugiere que las dos rutas no están expandiéndose al mismo ritmo.
En Asia-Europa los volúmenes de agosto retrocedieron 1,7% interanual, interrumpiendo una expansión cercana a 10% durante los dos años anteriores. El analista recordó que el sector ya había observado descensos temporales, de modo que una sola lectura negativa no basta para concluir que comenzó una contracción duradera.
Tarifas y capacidad efectiva
Los precios spot también divergieron. MundoMaritimo reportó, con datos de Freightos, que las tarifas de la semana anterior bajaron entre 2% y 3% en las rutas desde Asia hacia Europa. El precio por contenedor de 40 pies se situó en US$3.260 hacia el norte europeo y US$3.555 hacia el Mediterráneo. Este último regresó a niveles anteriores a la temporada alta, mientras el norte de Europa seguía alrededor de US$400 por encima de mediados de mayo.
En el Transpacífico, las tarifas a la costa oeste de Estados Unidos disminuyeron 3%, hasta US$8.322 por FEU, mientras que a la costa este se mantuvieron en US$9.600. Las cifras citadas corresponden a tarifas spot observadas en esa semana, no a todos los contratos de transporte ni a los costos finales de cada importador.
La capacidad efectiva depende de cuántos buques están disponibles, qué ruta utilizan y cuánto tiempo permanecen esperando. El mayor tránsito por Suez y el mar Rojo puede acortar el recorrido entre Asia y Europa y poner más espacio a disposición del mercado. Pero las cancelaciones de itinerarios durante la Golden Week china y los atrasos meteorológicos acumulados en puertos pueden restringir la oferta y sostener los precios en ciertas semanas.
Una temporada que ya no se lee con un solo promedio
La actividad reciente combina señales que parecen contradictorias: crecimiento mundial, retroceso en Asia-Europa, altos volúmenes transpacíficos y tarifas que bajan en unas rutas mientras resisten en otras. Cada indicador describe una parte diferente del mercado. Las líneas navieras pueden ajustar sus salidas para administrar capacidad, mientras los cargadores deciden cuándo enviar inventario y qué puerto usar.
Qué implica para importadores caribeños
Para República Dominicana y otros mercados del Caribe, la variación en rutas troncales puede repercutir en disponibilidad de conexiones, itinerarios y costos de transbordo, aunque el país no esté directamente en las rutas comparadas. Los compradores deben mirar el servicio concreto, la fecha de embarque, el puerto de conexión y la regularidad de la línea, en vez de extrapolar una tarifa global a su operación.
Los datos de agosto sirven como termómetro, no como pronóstico definitivo. La demanda de septiembre y octubre, los efectos de las cancelaciones y el comportamiento de la congestión serán necesarios para saber si el Transpacífico continúa cerca de su récord y si el retroceso de Asia-Europa se revierte. Por ahora, la imagen más fiel del sector es la de un mercado que crece, pero con ritmos y costos muy distintos de una ruta a otra.
Fuente: MundoMaritimo.