La carga aérea global volvió a crecer en julio de 2026, pero el mercado no se está moviendo de forma simple. IATA reportó un aumento de 3.9% interanual en la demanda total, mientras que la capacidad disponible subió 1.7%. Esa diferencia mantiene presión en algunas rutas y confirma que el transporte aéreo sigue siendo una herramienta crítica para cargas urgentes, perecederas, farmacéuticas, tecnológicas y de alto valor.
El crecimiento se mide en cargo tonne-kilometers, o CTK, mientras que la capacidad se mide en available cargo tonne-kilometers, o ACTK. En julio, las operaciones internacionales crecieron 4.7%, con Asia-Pacífico, Europa y Norteamérica explicando más del 90% del aumento total.
Latinoamérica crece, pero con más capacidad disponible
Latinoamérica y el Caribe registraron un aumento de 4.1% en demanda y de 7.0% en capacidad. Esa combinación puede abrir espacio para más competencia en ciertas rutas, aunque la lectura real dependerá de temporada, balance entre aviones cargueros y bodegas de pasajeros, y disponibilidad de conexiones hacia mercados principales.
Para exportadores regionales, especialmente en perecederos, e-commerce, repuestos y mercancía sensible al tiempo, el dato confirma que la carga aérea conserva tracción. Sin embargo, más capacidad no siempre significa tarifas más bajas de inmediato. Los corredores, frecuencias y restricciones operativas siguen pesando en la negociación.
Los corredores no se comportan igual
IATA destacó un crecimiento de 9.2% en el corredor Asia-Norteamérica, mientras que Europa-Oriente Medio cayó 16.1% por disrupciones regionales. Esa diferencia muestra que el mercado aéreo está cada vez más influido por tensiones geopolíticas, cambios de inventario y decisiones de abastecimiento.
También hubo una señal importante en el tipo de capacidad utilizada: los cargueros dedicados ganaron participación mientras el tráfico en bodegas de aviones de pasajeros retrocedió. Esto puede reflejar demanda por envíos más grandes, cargas especializadas o redes que requieren mayor flexibilidad que la ofrecida por rutas de pasajeros.
Combustible y riesgo siguen en la ecuación
El crecimiento llega con presión de costos. IATA indicó que los precios del combustible subieron 12.2% mes contra mes y 56.9% frente al año anterior. Para los gestores de cadena de suministro, ese dato obliga a revisar presupuestos, ventanas de embarque y alternativas multimodales.
La conclusión práctica es que la carga aérea sigue ganando demanda, pero no debe usarse sin una estrategia clara. Para República Dominicana y el Caribe, donde la conectividad aérea es clave para sectores sensibles al tiempo, el seguimiento de capacidad, tarifas y estabilidad de rutas será determinante durante los próximos meses.