El comercio de granos entre Estados Unidos y China protagoniza uno de los giros más fuertes del mercado de graneles secos en 2026. Los volúmenes aumentaron 176% interanual durante los primeros nueve meses, después de la fuerte caída provocada por las tensiones arancelarias de 2025. La recuperación vuelve a colocar a los productos agrícolas en el centro de la demanda marítima entre ambas economías.
El repunte no se limita a los granos. Los embarques estadounidenses de carga seca a granel hacia China crecieron 104% en los tres primeros trimestres. La cifra incluye carbón, coque de petróleo y otras materias primas, aunque el impulso principal provino de maíz, soya y otros productos agrícolas, según datos de BIMCO citados por Seatrade Maritime News.
De la caída arancelaria a la recuperación
El contraste con 2025 es marcado. Estados Unidos había enviado a China más de 50 millones de toneladas de productos secos a granel en 2024. Un año después, el total cayó a unos 14.5 millones de toneladas. Solo en el primer trimestre de 2025, los volúmenes se redujeron desde más de 20 millones de toneladas en el cuarto trimestre anterior hasta aproximadamente 7.5 millones.
El acuerdo arancelario alcanzado en noviembre de 2025 redujo gravámenes sobre granos estadounidenses y fijó objetivos de compra de soya. Esa modificación abrió espacio para una recuperación parcial durante 2026. Los envíos acumulados del año rondan 24 millones de toneladas, todavía por debajo de 2024, pero suficientes para devolver actividad a rutas y buques que habían perdido carga.
El cuarto trimestre puede acelerar el movimiento
La cosecha de soya y maíz en Estados Unidos suele elevar los embarques en los últimos meses del año. BIMCO anticipa un aumento adicional durante el cuarto trimestre, con un posible impulso para el maíz estadounidense debido a la interrupción de exportaciones marítimas ucranianas ocasionada por ataques contra buques en el mar Negro.
La mejora de las relaciones comerciales también contempla condiciones más favorables para unos 30,000 millones de dólares en bienes. Aunque todavía faltan detalles sobre productos y calendario, el Ministerio de Comercio de China indicó que más de 90% de los bienes cubiertos perderían los aranceles bilaterales adicionales. China también acordó importar al menos 10 millones de toneladas de carbón estadounidense durante los próximos dos años.
Impacto para el transporte y los mercados regionales
El crecimiento añade demanda para graneleros y puede modificar la disponibilidad de buques en otras rutas. Un mayor flujo entre puertos estadounidenses y chinos tiende a absorber capacidad, elevar distancias recorridas y alterar los costos de fletamento. También influye en terminales, silos, ferrocarriles y transporte terrestre conectados con los centros de producción.
Para América Latina y el Caribe, el cambio merece seguimiento. Brasil y otros exportadores agrícolas compiten por parte de la demanda china, mientras importadores regionales observan precios internacionales, disponibilidad de granos y costos marítimos. Una recuperación rápida de Estados Unidos puede redistribuir compras, buques y ventanas portuarias durante la temporada alta.
El salto de 176% no significa que el comercio haya recuperado todos los niveles anteriores, pero confirma que los acuerdos arancelarios pueden traducirse con rapidez en carga física. La evolución del cuarto trimestre mostrará si el rebote se consolida o si continúa dependiendo de compromisos políticos y disrupciones en otros corredores.
Fuente: Seatrade Maritime News.