Greenore Port incorporó un sistema de cámaras diseñado específicamente para sus grúas móviles de puerto Liebherr. La solución amplía la visión del operador durante la carga y descarga, transmite video en tiempo real dentro de la cabina y conserva las imágenes en una plataforma en la nube para que puedan revisarlas responsables de seguridad y gestión.
El puerto trabajó con Camera Telematics para desarrollar la configuración. Una segunda cámara instalada en la base de la cabina reproduce la perspectiva del operador sobre la zona de trabajo. Esa imagen complementa la cámara ya situada en la pluma, que observa directamente el interior de la bodega del buque. Las dos vistas aparecen en un monitor de cabina.
Las maniobras con grúas móviles combinan altura, carga suspendida y zonas que pueden quedar fuera del campo visual. Disponer de ángulos simultáneos no sustituye los procedimientos, la señalización ni la comunicación con el personal en tierra. Su función es aportar información adicional para que el operador confirme el entorno y para que los equipos de seguridad supervisen situaciones que requieren atención.
El registro también cambia la gestión posterior de un incidente. Cuando se produce o se denuncia daño a un buque, mercancía o equipo portuario, las imágenes pueden ayudar a reconstruir lo ocurrido. Eso puede acelerar la investigación y reducir la dependencia de versiones no verificadas. La utilidad probatoria dependerá de la calidad, conservación y manejo autorizado de los archivos.
La arquitectura es escalable, según la información publicada. Esa característica permite ampliar cámaras o cobertura sin reemplazar necesariamente todo el sistema. Sin embargo, el anuncio no informa costo, periodo de retención, métricas de reducción de incidentes ni resultados cuantitativos previos. Por ahora, el hecho verificable es la implantación y el acceso en vivo tanto para la cabina como para responsables autorizados mediante la nube.
Para terminales del Caribe y Latinoamérica, el caso plantea una mejora tecnológica de alcance concreto: observar mejor una maniobra y documentarla. Antes de replicarla deben revisarse conectividad, mantenimiento de cámaras, ciberseguridad, privacidad laboral y protocolos para usar grabaciones. El valor no está solo en instalar equipos, sino en integrar las imágenes a capacitación, investigación de incidentes y decisiones preventivas sin distraer al operador.
El diseño de dos perspectivas resulta especialmente útil porque cada cámara responde a una limitación diferente. La vista desde la base de la cabina aproxima lo que observa el operador, mientras la cámara de la pluma muestra la bodega y la relación entre carga, aparejos y estructura. Juntas pueden ayudar a identificar si un objeto estuvo realmente dentro del campo visual y en qué momento cambió la condición de la maniobra.
Convertir grabaciones en una herramienta de prevención requerirá reglas claras. El puerto tendrá que definir quién puede consultar imágenes, durante cuánto tiempo se conservan y cómo se documenta su uso en investigaciones o disputas. También será importante comparar indicadores antes y después de la instalación: incidentes, detenciones, daños y observaciones preventivas. Sin esas mediciones, el sistema puede aportar evidencia, pero será más difícil demostrar si redujo el riesgo operativo.
Fuente: Port Technology International.