GXO Logistics y Agility Robotics ampliarán su colaboración para llevar el robot humanoide Digit a dos centros de GXO en Estados Unidos. La empresa informó el 26 de octubre que las nuevas ubicaciones estarán en Carolina del Norte y Tennessee, donde los robots apoyarán tareas repetitivas de manipulación de materiales asociadas con la preparación de pedidos de comercio electrónico. Los despliegues se prevén para comienzos de 2027.
La ampliación se apoya en una operación ya existente en Flowery Branch, Georgia. Según las compañías, Digit ha movido más de 100.000 contenedores en esa instalación desde el inicio del acuerdo comercial plurianual firmado en 2024. La nueva fase trasladará la tecnología a más centros, aunque el anuncio no identifica los clientes atendidos, el volumen que manejarán los robots en cada ubicación ni el número de unidades que se instalará.
De una instalación a una red de centros
La empresa describe las tareas como movimientos repetitivos de materiales dentro de operaciones activas de almacén. En Flowery Branch, el robot trabaja junto con la automatización existente para trasladar contenedores y colocarlos en transportadores. En los nuevos sitios, GXO espera incorporarlo al cumplimiento de pedidos de comercio electrónico, con un despliegue inicial de Digit 4 y una transición posterior a Digit 5 cuando esa versión esté disponible comercialmente.
El paso de una única instalación a varias ubicaciones permite observar una pregunta clave para la automatización: si una solución puede funcionar fuera del entorno donde se probó inicialmente. Los almacenes no son idénticos entre sí. Cambian los recorridos, el diseño de estaciones, los productos, los ritmos de trabajo y la interacción con personas y equipos. Por eso, los resultados de un centro no garantizan automáticamente el mismo desempeño en otro.
La prueba está en el flujo de trabajo
La cifra de contenedores movidos comunicada por las compañías ofrece un indicador de actividad acumulada, pero no permite por sí sola evaluar la productividad comparada, el costo total o el efecto sobre el empleo. Para valorar la solución, los operadores deberán medir disponibilidad de los equipos, tiempo de ciclo, atascos, mantenimiento, seguridad, porcentaje de tareas completadas y necesidad de intervención humana. También tendrán que revisar cómo se integra el robot con el sistema de gestión del almacén y con los transportadores existentes.
En aplicaciones logísticas, la utilidad de un robot móvil depende tanto de la máquina como del proceso que la rodea. La ubicación de contenedores, la reposición de materiales y la coordinación con otros equipos deben diseñarse para reducir movimientos vacíos y evitar interrupciones. Una automatización que añade complejidad o exige cambios frecuentes puede disminuir parte del beneficio esperado.
Qué deben valorar otros operadores
La expansión anunciada es una señal de que algunas empresas están pasando de pruebas limitadas a despliegues en más de un sitio. Sin embargo, se trata de un acuerdo empresarial y los resultados difundidos proceden de las propias compañías. La publicación no proporciona una evaluación independiente ni datos detallados de inversión y retorno, por lo que el caso debe entenderse como una expansión en curso.
Para operadores de República Dominicana y América Latina, la experiencia puede servir como referencia de evaluación, no como una receta de adopción. La decisión depende de la repetitividad de las tareas, el costo del trabajo, la disponibilidad de soporte técnico, la infraestructura del almacén y las reglas de seguridad laboral. También importa si la tecnología puede adaptarse a cambios de demanda estacionales sin generar cuellos de botella en otras etapas.
La siguiente señal a observar será la puesta en marcha de los dos nuevos sitios y los indicadores que GXO comparta sobre su operación. La ampliación eleva la escala de la prueba; la evidencia sobre eficiencia, seguridad y continuidad determinará si el modelo puede extenderse a más instalaciones de forma sostenible.